Skip to content
X

CARO DIARIO

Frivolidad XXXVIII: Desaprender

Conforme crecemos aprendemos cosas. Y a partir de cierta edad, empezamos a desaprenderlas. No creo que sea algo involuntario, sino una decisión casi natural para hacernos la vida más fácil. Desaprender es una forma de elegir lo que queremos que ocupe nuestra mente. 

Tengo una lista de pequeñas acciones cotidianas que he decidido no saber hacer. La primera es utilizar el mando a distancia. Lo que antes era tan sencillo como dar a cuatro o cinco botones diferentes ahora se me antoja una tarea digna de una ingeniería avanzada. Miro el mando con desdén y recito mi mantra “poned algo si queréis”. 

Hacer café, especialmente en la oficina, es otra de las habilidades que he dejado de tener, y que prefiero dejar en manos más expertas. Puedo hacer una tarta tatin de tomates cherry y chalotas, pero cargar la cafetera se me hace un mundo. 

Los recambios también me resultan complicados de un tiempo a esta parte. Rellenar el dispensador de jabón, poner la bolsa de basura limpia, anular las suscripciones (absurdas) de mi teléfono móvil y, por supuesto, cualquier cosa relacionada con el coche.

El ‘no sé hacerlo’ es mi manera más discreta de delegar. 

Mi nueva ignorancia suele pasar desapercibida, o quizá me la perdonan porque, a cambio, he desarrollado destrezas menos prácticas pero más refinadas. Prefiero aprender a limpiar plata antes que rellenar el dispensador de jabón del baño.

Esta pereza selectiva es, en el fondo, un camino hacia el descanso mental. Una forma sutil de desaparecer un poco cuando tu mente está llena. 

A veces no saber es liberador. Yo he conseguido practicarlo con habilidad y sin culpa. Hay ciertas cosas en las que no me interesa optimizarme, y por suerte siempre tengo a alguien al lado que aprecie los saberes que yo rechazo. A cambio, yo correspondo con una buena cena, un viaje bien aconsejado, o un regalo sin motivo. 

Y así, sin darnos cuenta, elegimos dónde ponemos nuestra atención. No saber hacer ciertas cosas se ha convertido en una nueva forma de lujo.